“Odio a los canis”

Ayer viendo el típico vídeo de ’50 cosas que odio’ de un youtuber español, una de las cosas que mencionó fue que <<por supuestísimo, odio los canis y las chonis>>.Lo cierto es que a nadie le sorprenderá, ya que hoy lo normal es eso, odiar a esa gente que solo sirve para forrarse en realities o para currar en cualquier fábrica o supermercado de mala muerte.

Otro conocido youtuber español se mofó de un trabajador que fue a su casa y al agacharse se le vió la raja del culo, porque claro, que tu trabajo consista en entretener a la gente te da el derecho a reirte de los que curran 8 horas diarias con un sueldo de mierda.

Pero realmente, ¿cuál es el problema detrás de este odio y estas mofas?  El problema es que el ser humano siempre ha odiado y odiará, pero mientras que en otra época se odiaba a la clase alta por su opulencia, ahora se odia a la clase trabajadora porque son pobres, vagos y analfabetos. Nadie quiere que se le identifique con la clase obrera, nadie quiere ser pobre. Ahora todos los jóvenes aspiramos a ir a festivales, viajar por todo el mundo y tener buenos trabajos. Trabajar en una fábrica no mola, has de estudiar una carrera o serás tonto y vago.

Como dice Owen Jones, hemos demonizado a la clase trabajadora, dándoles nombres despectivos y tratándolos como basura. Todos alguna vez nos hemos reído de ese chico con la gorra hacia arriba y los vaqueros rotos, o de esa chica que posa con sus morritos en un picado perfecto (sí, es picado, y no contrapicado como todos solemos decir). Les odiamos porque nos dicen que se dedican a robar, a drogarse o a traficar, pero ¿les odiaríamos igual si hicieran todo eso llevando traje y corbata en su Audi de 60 mil €?

Jaja mira el cani ese no sabe escribir jaja míralo no sirve para nada jaja menuda desgracia para sus padres jaja que se dedique a barrer suelos que no vale para otra cosa jaja mira esa que guarra con ese escote jaja mira esa que con 20 años ya tiene 2 hijos jaja mírala que se meta a puta que no sirve para otra cosa.

Uy, ¿y ese qué, no trabaja? No trabaja dice, para que va a trabajar si su padre está forrado y puede vivir del cuento toda su vida, ojalá yo pudiera ser así y no tuviera que estudiar para poder ganar dinero y salir de este pueblo de mierda.

Identificado el problema, falta saber quién o qué es el responsable. Todos creemos que es culpa suya por ser así, vestir así, comportarse así y vivir así. Sin embargo, ¿y si la televisión nos hace pensar que tenemos que odiar a esa gente? O las políticas neoliberales de nuestro querido PPSOE, o nuestra educación, o, en definitiva, nuestro sistema capitalista que nos dice que si quieres triunfar en la vida hay que ser mejor que los demás.

Este es un tema muy complejo que me llevará unos cuantos post desarrollar, ya que hay muchos factores y muchas ideas que creo que son dignas de tratar, pero por hoy ya es suficiente. Continuará…

Anuncios

Polémica con las reinas magas

Llevamos ya unas semanas con el tema de los cambios en las cabalgatas del 5 de enero de algunas ciudades, sobre todo las que han cambiado radicalmente su gobierno en el ayuntamiento. Se han dicho muchas cosas sobre el hecho de que algunas mujeres vayan a hacer de Melchor, Gaspar y Baltasar: que si no respeta la tradición, que si es una parida, que si es aberrante… Lo cierto es que en este país ha habido un pequeño cambio en ciertos ámbitos, y los que siempre se han creído con el poder para hacer lo que querían ahora ven que hay diferentes maneras de hacer las cosas.

Aún así, creo que el tema de las reinas magas es una excusa más que se han inventado para criticar a los nuevos gobiernos de las grandes ciudades.

gallardon_baltasar_ediima20160104_0446_18
Alberto Ruiz Gallardón disfrazado de Baltasar en la cabalgata de 2006

Ellos mejor que nadie deberían saber que no importa quién esté debajo del disfraz, ya que los niños, que son en definitiva quienes disfrutan con la cabalgata, no se van a fijar en si son mujeres o son hombres.

 

 

Pero en fin, os dejo un vídeo de Mister Jagger que resume como nadie el verdadero problema de las reinas magas.