Shakira no es de nadie

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Ayer, en el estadio de Cornellà, los graciosos ultras del Espanyol no tuvieron otra ocurrencia que seguir echando más leña al fuego en la polémica con Piqué sacando la pancarta que se ve en la imagen. No solo fue repugnante y lamentable el acto, por machista, por sexista y por retrogado, sino que además quiero pensar que fue un fallo grave de seguridad al dejarles acceder al estadio con semejante pancarta.

Más grave me parece aún, cuando el año pasado a los Bukaneros (ultras del Rayo Vallecano) no les dejaron acceder al estadio con una pancarta EN CONTRA de la violencia de género. Y es que no todos los ultras son iguales, por mucho que se empeñen en recordarlo en la prensa, sobre todo a raíz del deplorable asesinato de Jimmy a manos del Frente Atlético.

¿Y los responsables de todo esto, quiénes son? Puede que los ultras del Espanyol mostraran la pancarta, pero eso solo les convierte en los ejecutores. Puede que el personal de seguridad les dejara entrar con ese mensaje escrito, pero eso les convierte en cómplices. Puede que muchos chavales, y no tan chavales, se mofaran en twitter, pero eso tampoco les convierte en responsables. Sin embargo, ¿qué hay de los que promueven esas políticas machistas día a día, ya sea activa o pasivamente?

Ayer vimos como la diputada en el congreso por Podemos, Carolina Bescansa, llevaba a su hijo de casi 6 meses al hemiciclo. Esto provocó que casi toda la prensa, ya fuera de izquierdas, de derechas o Inda, se le echara encima; incluso alguna red feminista vía twitter lo criticó. Sin más ganas de seguir hablando de ese tema, ayer se pudo ver lo institucionalizadas que están las conductas machistas en nuestro día a día.

Así pues, ¿Shakira es de todos? NO, Shakira no es de Piqué, ni de todos, ni de nadie. Las mujeres no son propiedad de nadie, enterémonos ya. Las mujeres son libres, igual que lo somos los hombres, y pueden hacer con su vida lo que quieran. El problema es que los hombres siempre nos hemos creído con el derecho a controlarlas, y esto difícilmente va a cambiar con unas cuantas leyes contra la violencia.

La solución pasa por otra fórmula. No basta con decirle a todo un hombretón de 40 años que está mal que maltrate a su mujer. Yo creo que lo más importante es, de una vez por todas, educar a los niños en igualdad real. Desde bien pequeñitos hacerles saber que no hay ni juguetes para niños y niñas, ni deportes para niños y niñas, ni ropa para niños y niñas. Tan libre es un niño de jugar con muñecas e ir con vestido al colegio como una niña de jugar a fútbol y llevar chándal.

Basta ya de asesinadas, que ya llevamos 5 en 14 días de año. Basta ya de maleducar a los niños con los valores tradicionales. Dejémosles que ellos mismos decidan lo que quieren ser. Solo así acabaremos con esta lacra para la sociedad. ¡Por una educación feminista, socialista y libre!

Y para acabar, voy a dejar un videoclip que vi hace tiempo y que, creo, refleja perfectamente lo que quiero decir.

4 razones para ver Sufragistas

Decía Rosa Luxemburgo que “quien no se mueve, no siente las cadenas”. Esta es probablemente la  máxima que movió a Maud Watts, el personaje ficticio que protagoniza la última película de Sarah Gavron, a pasar de ser una trabajadora de clase obrera más a encabezar una de las luchas más importantes de los comienzos del siglo XX. Así pues, sin ánimo de hacer ningún spoiler, voy a tratar de dar mis cuatro motivos para ver Sufragistas:

  1. Test de Bechdel: esta forma de catalogar películas, series o libros está muy de moda desde hace algunos años. No es una forma más de clasificación, sino que es una manera muy válida de conocer cuánto sexismo hay en el cine, en la televisión, y por consiguiente, en la sociedad. Y hay mucho, por desgracia. Sin embargo, Sufragistas es una película de mujeres, basada en una historia real de mujeres, escrita por una mujer y dirigida por una mujer. ¿Se puede pedir algo más? Yo creo que no, y es que este film merece la matrícula de honor en el test de Bechdel.
  1. Carey Mulligan: leyendo críticas de esta película, una de las grandes críticas negativas que le hacen al film es la excesiva importancia que le dan al personaje de Maud Watts. Sin embargo, creo que el personaje de Carey Mulligan en Sufragistas es, sencillamente, espectacular. Sufre como nadie, evoluciona magistralmente y saca la rabia cuando ha de hacerlo. En definitiva, se come la pantalla, acompañada de otras grandes actuaciones por parte de Meryl Streep y Helena Bonham Carter, entre otras.
  1. Hechos reales: las películas basadas en hechos reales siempre tienen algo especial. Unas veces son mejores, otras peores, pero suelen tener algo que cautiva al espectador y que es capaz de llegar a la fibra sensible más fácilmente que cualquier historia inventada. En este caso, además, el tema tratado es algo que consideramos lo más normal del mundo, pero que no siempre lo fue y sigue sin serlo en muchas sociedades.
  1. Sufragio femenino: es un tema importante, un tema que nosotros consideramos básico pero que en otros países se acaba de instaurar, y con bastantes trabas por si fuera poco. El papel de la mujer en la sociedad actual es, cuanto menos, preocupante. La igualdad total sigue sin ser un hecho y las discriminaciones y crímenes siguen existiendo año tras año. Como hombre, pero sobre todo, como persona, creo que es vital la importancia del feminismo y sus movimientos para que algún día no tengamos que avergonzarnos por ser hombres.

Y hasta aquí el primer post de mi blog. Recomiendo encarecidamente disfrutar de esta gran película, pero para ir abriendo boca dejo el tráiler aquí abajo.

Agur!